Archive for the 'Política' Category

Double Jeopardy

Dos vivianes de postín. Dupla que resulta mortal para la democracia en América.

Introito

Double jeopardy, en inglés, es la defensa procedimental que prohíbe que un defendido pueda ser acusado dos veces del mismo crimen por el mismo conjunto de hechos o circunstancias. En la ley común un defendido puede solicitar autrefois acquit o autrefois convict, significando que el defendido ha sido declarado inocente o convicto, según sea el caso, por la misma ofensa por la que se pretende juzgarle. (en.wikipedia.org/wiki/Double_jeopardy).

Estrofa Primera

En días recientes ha sido noticia la desavenencia entre el gobernador de Lara, Henri Falcón y Hugo Chávez, que ha resultado en la separación del primero de su membresía del partido PSUV,  del cual, es también presidente el segundo. Detalles aparte, la imagen es vocativo de otra famosa pelea de Chávez con otro de sus acólitos, Francisco Arias.
Si nos atenemos a la figura procedimental del derecho (establecido en muchos países) según la cual un defendido no puede ser juzgado dos veces basándose en el mismo crimen y el mismo conjunto de hechos que lo inculpen, podemos inferir que los estrategas cubanos están jugando la carta del Caballo de Troya, para tratar de dividir a la oposición que  puede hacer daño electoral-mente, primero, y preparar a otro guiñapo que pudiera sustituir al que tienen en Chávez, en caso de que este perdiera el juicio definitivamente, posibilidad que no esta muy lejana si nos atenemos a los acontecimientos recientes . En el caso de este nuevo guiñapo, Falcón, el mismo podría incluso traer eficiencias y avances para el país a lo Lula o Bachelet, pero sobretodo garantizaría que los negocios de los Castro, establecidos con nuestro país, no se vean interrumpidos de manera alguna. Incluso, el mismo Chávez pudiera estar involucrado, como instrumento claro está, en la conspiración.

Estrofa Segunda

Por otro lado en la reciente cumbre de los países de América, menos Estados Unidos y Canadá (de paso, los dos únicos países en el continente, que no solo pertenecen, sino que lideran al primer mundo) nos golpeo el hecho de la presencia de Raul Castro, orondo y cínico, dando lecciones de negociación y de paz. ¡Tamaña afrenta a la democracia y a quienes han dejado la vida luchando por ella! Todo esto, ante la mirada impávida de los mandatarios de un continente que ha perdido la vergüenza y la dignidad por a un puñado de arroz (un puñado de barriles de petróleo deberíamos decir), países como Chile, Brasil, Argentina, pero también Perú, y hasta la vilipendiada Colombia. Pero esta imagen ya la habíamos visto, en la reunión de la OEA cuando su secretario Insulza todavía cortejaba los votos de los países de la órbita castro-comunista, y declaraba, ante nuestro estupor, la aceptación del regreso de Cuba al seno de la misma, ofrecimiento que desdeñaran los Castro de forma tan impúdica como olímpica, quizás porque ya tenían pensada la instauración de una OEA paralela, destinada a sustituirla eventualmente. Una especie de OEA que funcione más o menos como funcionan el congreso de Cuba, la AN de Venezuela, el Congreso boliviano o ecuatoriano, todos ceñidos al mandato de los emperadores de la América, los Castro.

Estrofa Tercera

De vuelta en nuestro país, la creación en el estado Táchira de un consejo de gobierno paralelo a los instituidos de forma democrática, y en abierta violación de la constitución de la República (hoy en día más bananera, por petrolera, que nunca) nos retrotrae a hechos de reciente data, como son los acaecidos en razón de la dominación de una autoridad única para el Distrito Federal, burlando las disposiciones contenidas en la Carta Magna, y pasando por encima a las autoridades democrática-es decir por votos de los ciudadanos-mente elegidas. Es el establecimiento de dictaduras locales para apoyar la dictadura nacional que a su vez es instrumento de una mega dictadura de carácter regional. Todo mediante argucias para utilizar la democracia como la aguja que cose la camisa de fuerza que nos esclavizará a todos por igual; tanto a quienes no comulgamos con el comunismo ni sus derivados, así como a quienes por ingenuidad o maldad, apoyan esta ideología demoníaca que nos lleva por el despeñadero.

Coro

Nos preguntan ¿qué hacer?. Pues decimos que, simplemente, la respuesta se encuentra en ir a votar en Septiembre. Tenemos ganada la AN y eso es un tiro al suelo, por más que factores comprados por el castro-comunismo, y que hacen vida dentro de las oposiciones, intenten hacer los que sus amos les indican que tienen que hacer. El clamor de los ciudadanos se hará sentir en Septiembre, no importa que nos den double jeopardy de cinismo, double jeopardy de caballos de Troya divisionistas, o double jeopardy de violaciones a la constitución. Y que no se atrevan a darle un palo a la lampara y evitar que se sucedan las elecciones de Septiembre, pues eso si significará el aceleramiento de su destrucción en Venezuela.

Adelante todos, que tenemos esperanza de que esto esta pronto a terminar y una nueva era civilista de paz y desarrollo esta atisbando y muy pronto estará con nosotros.

La unidad perfecta

Ríos de gente para salvar la República

Ríos de gente para salvar la República

La unidad

 

Una de las definiciones de unidad dice así : Cuando un conjunto de cuerpos organizados relacionados entre si, representan uno solo. Los partidos políticos son cuerpos organizados, es decir, en democracia los ciudadanos se organizan para de esta manera tomar el control del gobierno y llevar a cabo lo que se percibe han de ser las metas de una sociedad. Lo que se persigue es poder ofrecer seguridad, prosperidad y desarrollo a todos y cada uno de los individuos que conforman dicha sociedad. Por supuesto que la democracia ofrece como rasgo esencial, que toda la población, sin distingo, emita su opinión a través del voto, institución sagrada en toda democracia que se precie, en cuanto a que grupo organizado, más bien sus propuestas de como debe dirigirse la sociedad, deberá encargarse por un tiempo del poder. Es básico también entender que no podrá ningún grupo organizado de ciudadanos permanecer en el poder por tiempo indeterminado, sino que la práctica y el sentido común indican que ese tiempo debe ser de largo razonable pero finito, pues dado que nadie sobre el planeta es perfecto,nadie es portador exclusivo de la verdad, y las propuestas que en un determinado tiempo y lugar fueron aceptables y hasta deseables para la mayoría, andado el tiempo pueden o fenecer en preferencia o ser simplemente opuestas a los designios del conglomerado.

 Lo perfecto

 El adjetivo perfecto, ante-puesto a un sustantivo que califica, significa que posee el grado máximo de una determinada cualidad o defecto. Desde el punto de vista del Derecho, implica la plena eficacia jurídica. Entonces, la unidad perfecta, significa que esta espera el grado máximo de organización para representar un solo frente, una sola propuesta, para anteponerla a lo que el otro polo ha venido imponiendo a lo largo de once años, a saber, la manida consigna de revolución, para cambiar unas estructuras que ellos llaman podridas, y que sin embargo no han podido demostrar con hechos,en todo este tiempo, que son capaces de superar los éxitos generados a lo largo de cuarenta años de transitar democrático.

 La unidad perfecta

 La unidad perfecta es pues es un ideal digno de ser perseguido. Que a la primeras de cambio el grado de organización máximo no sea conseguido, no es barrera que impida desear obtenerlo. La unidad perfecta garantiza la participación de cada uno de los conglomerados u organizaciones partidistas a sabiendas de que sin su participación no podría existir la unidad perfecta. Es un concepto que incluye y responsabiliza a la vez, pues, para ser sinceros, no es una buena práctica política la de una organización que se niegue a formar parte de la unidad perfecta, y como consecuencia se pierda la oportunidad de re-encauzar nuestra democracia, pues en política los errores se pagan muy caros, sino pregunten a los venezolanos, quienes por veleidosos y caprichosos nos echamos esta broma encima con tal de salir de CAP, quien por cierto, conoció el ocaso de su carrera como un demócrata, lo cual suma en su favor.

 Si deseamos que la pesadilla termine, debemos, todos en conjunto, desterrar a los facinerosos enquistados en el poder, de la única forma que podemos salir de este hoyo: mediante el voto consciente y el valor ciudadano y democrático. Exijamos a nuestros líderes que tomen responsabilidad para formar al unidad perfecta, es nuestra única salida.

Unidad, Votos

Vidas paralelas: un rey y un dictador

 

Foto: Bronca Zapatero-el Rey-Chavéz en Chile, dias cuando la cordura imperaba

Foto: Bronca Zapatero-el Rey-Chavéz en Chile, dias cuando la cordura imperaba

 

“El petroleo los hará ricos, el petroleo los hará pobres, el petroleo traerá la guerra, el petroleo anunciará la paz, el petroleo conformará nuestro mundo, tanto como los glaciares lo hicieron con el paisaje terráqueo durante la Edad de Hielo”.
– Peter Maass

De pez muerto a pez puesto

Observar atónitos, como países democráticos, americanos y europeos, abatidos eso sí, por una profunda crisis económica, se rinden ante el poderío petrolero de una nación, la venezolana, la cual sufre el abatimiento sistemático del respeto a los derechos humanos, padece de la violación sistemática de su constitución (la ley fundamental), del secuestro por parte del gobierno, a todas luces dictatorial (referirse a la definición etimológica), de las instituciones que conforman el estado de derecho propio de toda democracia y todo bajo la mirada parca del mundo que se precia de democrático, llama a una profunda reflexión del papel, a veces hipócrita, de los polos de poder a nivel mundial.

Que el juego de la política internacional esta plagado de intereses económicos, es un axioma, que los políticos de cualquier país, buscan siempre congraciarse con sus electores, y que en razón de esta característica de la democracia intenten siempre favorecer a sus respectivos países en el intercambio global, es también conocido y sobretodo aceptado, pero de estas pragmáticas posturas, a voltear la mirada como si nada estuviese ocurriendo, sobretodo en lo que respecta a los principios y valores del ideal democrático, no solo preocupa por los efectos inmediatos (en este caso para nuestro propio país), sino por los efectos globales de dicha conducta.

No hay que olvidar que fueron las posiciones ambiguas de los políticos europeos de la primera mitad del siglo XX, con respecto al fenómeno hitleriano, lo que permitió que el nazismo aplastara a las fuerzas democráticas que le hacían oposición dentro de Alemania primero, y más tarde, como resulta de una permanente evasión del tema Hitler, desdeñando su peligrosidad e ignorando sistemáticamente los clamores, advertencias y solicitudes de ayuda, que desde la Alemania democrática, se enviaba a los centros de poder europeo de la época, Hitler sumió al mundo en la miseria de la guerra, misma que pudo ser evitada con el concurso decidido de los creyentes en la democracia, pero que hubo de ser sufrida por millones, por cortedad de visión y pragmatismo político, que a veces son una misma cosa.

Mirar en televisión como la España democrática que el rey Juan Carlos I ayudó a forjar, se rendía por medio de su jefe de gobierno, Zapatero, su canciller, Moratinos y el mismísimo rey Juan Carlos I, ante un individuo que horas antes se reunía con el club del último sátrapa del planeta, brindándole de esta manera el oxígeno del que se viera privado en su propio patio hispano-americano, escenario en donde, tan solo días antes, privara la cordura y el buen hacer democrático, el espectaculo español fue, por decir lo menos, triste y penoso.

El dictador que gobierna Venezuela esta en Cuba

Observar como, casi simultánea a la visita a España de uno de los líderes de la oposición democrática venezolana, quizás el más golpeado por las violaciones constitucionales del dictador venezolano, visita que llevaba el fin de denunciar la actitud complaciente que el gobierno español ha venido mostrando hacia la conjura para destruir la democracia en nuestro continente, ocurriría la visita del canciller español, Moratinos, a otra de las dictaduras (el foco en América, de la conjura del eje del odio) emblema de despotismo y crueldad en el continente, aparte del más genuino desprecio hacia todo lo que pueda resemblar democracia, pluralidad y libertad. En las relaciones internacionales los gestos son de vital importancia, y pareciera que a España le importa más un pozo petrolero, que la libertad y los derechos de millones de seres,quienes hoy, como ayer en la Europa pre-segunda-guerra-mundial, serán las victimas de ese algo tenebroso, que esta avanzando vertiginosamente en el mundo.

El enigma Obama

Mientras tanto, aquí en América, el presidente de la nación más poderosa del globo, continua siendo un enigma. Pareciera que sus pasos vacilantes no lo conducen a otra cosa que al otorgamiento de un nobel (que es más una trampa que una láurea), antes que a la solución de los problemas que su propia nación atraviesa, y al caminar firme para imponer los ideales democráticos allí donde están amenazados por esas fuerzas oscuras, que vieron la llegada de su momento tras su elección en 2008.

El control del mundo

Si la pelea fuese solo contra un déspota enfermo de delirios, la misma ya estaría ganada. El problema mayor se encuentra en que la oposición democrática (si aún existe en el país) se enfrenta a un ejercito invisible, que maneja tras bastidores, toda la estrategia y su ejecución. Los comandantes de estas fuerzas invasoras se encuentran lejos de nuestras fronteras, algunos, al otro lado del mundo, crueles y sin escrúpulos. Manejando nuestros recursos petroleros, se enseñorean por los escenarios internacionales, vendiendo sus mentiras basadas en supuestas multi-polaridades, cuya traducción no es otra, que la imposición de regímenes controlados por ellos. Su fin último, es la desaparición de la libertad en el mundo, o en la mayor parte de el mismo. Lamentablemente, los jefes de gobierno, a lo Zapatero y los reyes, a lo Juan Carlos I, sirven de tontos útiles, envanecidos en un pragmatismo político que originará mucho dolor, en muchos ciudadanos del mundo.

Honduras: La importancia de ser un peón

Foto apócrifa de Zelaya

Foto apócrifa de Zelaya

En el juego de ajedrez, los peones son elementos centrales para toda la estrategia y los ejecutores de la táctica. Se podría decir, que en la práctica tienen tanta importancia como el rey, pues son las piezas sobre las que descansa la victoria. Es por ello que un jugador de ajedrez atento, debe saber desplegar sus peones para que su efectividad sea máxima, a la par que debe ser hábil lo suficiente para obligar al adversario a ceder espacios y hacer pobre e inefectiva utilización de sus recursos.

En los hechos corrientes de la política internacional americana, estamos observando la captura de un peón que ha traído consigo el descalabro, al menos aparente, de la estrategia de uno de los dos bandos en conflicto. Los sucesos de Honduras, han sido como la roca que cayó al lago plácido en el que vivía el bando de los enemigos de la libertad democrática, quienes se aprestaban a celebrar su aparente victoria y consolidación (después de todo, en diez años han reinado a placer, más por lo abultado de su petro-chequera que por la solidez de sus propuestas). La onda expansiva, inevitable, zarandea el barco en donde otrora pensaran asaltar las playas y los fuertes de la libertad, amenazando con hundirlo. Lo que es más, el temor ha hecho presa de la tripulación y pareciera que cada hombre esta por su cuenta.

Sin embargo, a los castro-comunistas les queda aún capacidad de maniobra, aunque disminuidas sus capacidades, no se encuentran todavía en situación de haber sido neutralizados. Al mismo tiempo, observamos que el plan B aguarda en la oscuridad su momento. Entrará en escena tal vez engalanado con las fachas de demócrata, demeritando a quien antes apoyó ambiguamente, pero fijo en el objetivo de mantener la estrategia, que no es otro que la sustitución de la legitima democracia por una forma impostora de la misma, con el fin de dominar el poder de manera absoluta y sin oposición en toda la América.

Mientras tanto, el peón sobre quien se posó la esperanza táctica para el dominio absoluto, deambula dramáticamente sin conocer su destino. Ya sabremos muy pronto si se le sacrificará con el fin de obtener posiciones o al menos no hacer más maltrecha la que se tiene y así tener esperanza de contraatacar.

Si alguna lección hemos de extraer de los eventos actuales, es que en la democracia todos somos peones, y los únicos rey y reina son la libertad y la justicia. La constitución, los poderes y las instituciones son los alfiles, caballos y torres que dan poder al sistema.

Cuidemos pues los peones de hacer nuestro trabajo, cultivarnos y estar atentos, pues en nosotros reside la llave a la victoria de la democracia.

Venezuela: La culpa no es del ciego sino del hombre-masa que lo eligió

Capture_el_dictador

Captura de la pantalla del televisor

Es importante entender que el problema venezolano no es más que un problema de orden filosófico, no de orden político ni social en el sentido tradicionalmente implícito en el término. Para apoyar esta aseveración, lo miraremos esta vez, a través del lente del concepto del hombre-masa de Ortega y Gasset.

 I. El postulado del hombre-masa de Ortega y Gasset

 Ortega y Gasset planteaba la existencia de un hombre-masa, como aquel individuo arropado por los beneficios de vivir en un tiempo en donde la ciencia y la técnica han creado el maravilloso mundo contemporáneo en el que nos desenvolvemos. Sin embargo, el hombre-masa no compartiría los dolores de parto, ni los sacrificios que hubo que hacer para lograr los mencionados desarrollos. Por ende, el hombre-masa, va por la vida despreocupado y sin compromiso alguno, disfrutando de beneficios incontables, pero sintiendo que dichos beneficios son merecidos por el solo hecho de existir. Así, el mismo requiere de una fuente de dádivas de carácter paternal que no encuentra mayor reflejo que en el estado todo-dador y protector.

 A nivel individual, el hombre-masa es la vulgaridad hecha razón, como nos refiere el propio Ortega y Gasset: Delante de una sola persona podemos saber si es masa o no. Masa es todo aquel que no se valora a sí mismo- en bien o en mal- por razones especiales, sino que se siente “como todo el mundo”, y, sin embargo, no se angustia, se siente a salvo al saberse idéntico a los demás. El hombre-masa en si mismo cree que ha alcanzado el culmine de su potencial intelectual y de habilidades. Se encuentra a medio camino entre el ignorante y el sabio, cree saber y no sabe, pues no sabe lo que debe saber. Por ello, no se aventura más allá de lo que ya domina, o cree dominar. Para él, adquirir aprendizaje más allá de su diminuta esfera de influencia es innecesario y hasta peligroso para su enorme narcisismo, pues según su deformada concepción de la realidad, el es un producto acabado que jamas debe mostrar las fallas naturales de quién esta aprendiendo algo nuevo, de quién esta evolucionando. Por eso, se estanca en una vida que al final le resulta vacía y que debe llenar con expansiones del tipo físico y sensual (utilizado el término aquí, en el sentido de satisfacción de los sentidos-no exclusivamente sexual), convirtiéndose de ese modo, casi sin querer, en un cultor craso del materialismo.

 Hay que hacer notar que el vocablo masa no es utilizado por Ortega y Gasset en el sentido marxista de división entre dominadores (clase oligarca) y dominados (clase obrera) implícita en su lucha de clases. Más bien es una división entre tipos de hombres. Las minorías, contrapuestas al concepto hombre-masa, serian aquellas que asumen su existencia como un agregado de circunstancias e ideales, impuestos desde los valores éticos y morales presentes en su formación; y viven su vida en el peligroso borde en donde se equilibran el idealismo y el realismo. Estas minorías creen que existe mucho más que obtener y que lo que tenemos hoy, al tiempo que debe ser respetado, no debe ser tomado como la palabra final en cuanto a lo que el ser humano puede lograr.

 II. El caso del venezolano 

En la Venezuela de los últimos cuarenta años, por lo menos, el fenómeno del hombre-masa debe ser entendido a la luz del ingente flujo de recursos monetarios que ha recibido el estado venezolano, derivados de la exportación de petróleo. Luego de una sacrificada lucha por retomar el camino democrático, la sociedad venezolana disfrutó de un periodo que podemos llamar de paz y progreso. El hilo democrático fue traspasado de mano en mano sin los exabruptos vividos durante todo el siglo XIX y parte de la primera mitad del siglo XX, envuelto cada vez, en una verdadera celebración que profundizaba la creencia de la población en el sistema democrático: alternativo y plural.

Dejemos a un lado por un momento las graves carencias, que a nivel de representación y efectividad de gestión que se vivieron durante esos años, para concentrarnos en un fenómeno que podría caracterizarse como central a los años democráticos hasta mil novecientos noventa y nueve: el surgimiento de una amplia franja de la sociedad que pertenece, o se considera como perteneciente a, la clase media.

La clase media, vivió su momento pico de esplendor en Venezuela, en la primera mitad de los años ochenta, de forma anecdotista, filmes como Miami nuestro, marcaron una descarnada descripción de la vorágine en la que se vio envuelto la mayoría de los venezolanos de clase media, debido al boom petrolero. Educados, o medio educados, según se quiera ver, con acceso a empleos o la practica privada subsidiada desde la inmensa riqueza petrolera, no podía existir un terreno más fértil para el surgimiento del hombre-masa.

Claramente rebasados por los desarrollos de la ciencia y la técnica, pero beneficiarios directos de todo el entretenimiento y bienestar de vida, producidos por los países desarrollados pero consumidos en el país de forma ávida, totalmente desconectados del sistema que creó las condiciones para su extraordinario nivel de vida, el hombre-masa venezolano no hacia sino comparar continuamente las condiciones de desarrollo de los países avanzados (que al tiempo visitaba frecuentemente debido a su súbita riqueza), con las condiciones que su incipiente democracia le otorgaba. Esto trajo consigo una insatisfacción creciente entre quienes componían la masa de la clase media, condiciones que dieron lugar a la anti-política.

La anti-política se constituía del desprecio hacia la clase política dirigente de los destinos del país y que parecía cada vez más separada de las aspiraciones de una clase media, pudiente, a medio camino entre la sabiduría y la ignorancia, una clase a la que no le importaba, importándole, el cuadro de miseria que se construyó debido a gobiernos ineficientes y corruptos. A fuerza de cotidianidad, la miseria se nos hizo normal y aprendimos a vivir con sus secuelas. Este caldo de injusticias, ante la vista displicente de quienes solo perseguían su enriquecimiento personal, tal vez para alcanzar y andar a tono con la suntuosidad tan en boga por esos tiempos, dio origen al resurgimiento, mejor dicho, a la toma de la oportunidad, de los enemigos de la libertad quienes por años habían conspirado contra el sistema democrático venezolano.

Disipado por el materialismo el calor ético-moral del venezolano, el cual se sustentaba en valores de índole religioso, católicos por herencia histórica, dieron paso al fanático político, moldeado desde el poder por las fuerzas oscuras que persiguen a la libertad en el continente. El vacío fue sustituido con una fórmula limitada, al proponer apoderarse de los medios de producción para mejorar los salarios y no para recuperar la dignidad del hombre. La mayoría cayó en la trampa, unos presa de la anti-política y abstencionistas impenitentes, otros impulsados por el deseo de cambios, pero generados por otros, desde el estado. Cambios que les permitiesen retomar sus actividades en paz, eligieron la opción que el diablo puso frente a ellos y ¡vaya si se equivocaron ambos grupos por irresponsabilidad política y ciudadana!.

III. El presente, siempre el presente

En los últimos diez años, un discurso violento y polarizado, no ha hecho otra cosa sino aprovecharse de las características de hombre-masa, hoy más que nunca imperantes en la sociedad venezolana. Un hombre-masa que se opone a lo que esta pasando, pero que sin embargo no puede escapar a su razón, mejor seria decir, su no-razón de existir. En su vacío, desea y aspira a salir del régimen opresor que le asfixia, pero al mismo tiempo desea que lo hagan otros. El, después de todo, es uno más del montón, que diferencia podría el hacer-un solo palo no hace montaña– se dice para consolar su cobardía, mientras se larga raudo a la playa; es tiempo de verano, el sol tibio en su piel solo le recuerda que el se merece descansar. Es usual escuchar también la frase: si no trabajo no como, irónico que se piense así en un país donde todos, absolutamente todos, vivimos de nuestra única actividad minera: el petróleo.

La lógica impone que, todos absolutamente todos, deberíamos tener injerencia en la administración de nuestra riqueza, no solo utilizando nuestro poder de voto, sino exigiendo, individual y masiva-mente también, un sistema democrático genuino, con separación clara e independencia de poderes, no el trasplante impuesto a la fuerza, que para lo que sirve es para entronizar a un hombre y su camarilla en el poder, sino para siempre, por un tiempo tan largo que es lo equivalente.

En las manos de cada quién se encuentra la posibilidad de ser hombre-masa o de ser héroe. De vivir una vida vacía, esperando que otros hagan lo que hay que hacer o vivir una vida con objetivos y de mejora personal continua. Peligrosa forma de vivir esta última, pues como quien se adecua a la realidad sabe, el éxito no esta garantizado.

 

 

Un inserto acerca de Honduras

Imagen del incendio del Reichstag, táctica Hitleriana para perseguir a sus adversarios políticos y terminar con la democracia.

Imagen del incendio del Reichstag, táctica Hitleriana para perseguir a sus adversarios políticos y terminar con la democracia.

La filosofía nos provee la idea de la existencia de la ética, no como un conjunto de reglas que fenecen en el tiempo, sino como lo estructural y cierto, relacionado con la cosmogonía básica de todo individuo: la idea del Espíritu, Dios, Energía Universal; aquello que al final nos hace humanos. Todo lo que tenga que ver con lo humano será entonces por definición ético, y cada acción que nos acerque más a Dios, al Espíritu, a la Energía Universal será ética en esencia. Hay que advertir que no existe nada tal como más o menos ético, se es ético o no se es; o nos estamos acercando a la idea unitaria del Espíritu o no lo hacemos en absoluto. Las ideas mutables pertenecen a la moral porque la moral cambia, evoluciona según evolucionan el ambiente geográfico y los individuos que la profesan. Como ejemplo: la moral victoriana inglesa encontraría muy poca acogida en la sociedad venezolana del siglo XXI.

Habiendo dicho esto, pasemos a hablar de los principios y valores, tales como los principios y valores democráticos. Es entendido por supuesto que la Libertad es el parámetro fundamental de una democracia y la generadora de Justicia, por ende la primera es la piedra ética sobre la que se construye todo el edificio democrático y es ese concepto el único inconmovible. La existencia misma de un sistema de chequeo y balances para proveer gobierno para el hombre es por naturaleza, ético. Las formas mediante las cuales ese sistema es provisto se basan en la ética. Apelar a la inviolabilidad de los valores y principios es equivalente a pensar que no hay posibilidad de hacer evolucionar las formas manteniendo el gist de la libertad intacto.

Las amenazas sobre el sistema democrático, se adaptan en el tiempo, haciéndose mas peligrosas a medida que este avanza. No permitirse cambios en las formas de los valores y principios, se corresponde con la idea de salir a la calle con el sistema inmune debilitado o inexistente.

Es por eso que aquellos que saltaron en puntillas a condenar los eventos en Honduras, lo hacían desde una moral anquilosada y enferma, debilitada y rebasada por el virus del sistema castro-chavista que hoy plaga nuestra América. No entendieron que el organismo siempre vibrante de la democracia, encontró formas novedosas de enfrentar el peligro que corre la libertad (concepto ético base de la democracia) en ese pequeño país, pequeño solo en geografía. Se encontró el antídoto, el organismo democrático se hizo mas fuerte en Honduras y duela-le a quien le duela, los aires de recuperación soplan por toda América.

Ya los académicos se devanaran los sesos para explicar los hechos. Las ciencias políticas analizaran y darán con los mecanismos que entraron en acción para salvar la libertad, único valor ético de la democracia. Los procedimientos, valores y principios de naturaleza moral deberán ajustarse a los tiempos, para cumplir su única misión, que no es otra que la de defender la libertad que nos otorga el verdadero sistema democrático.

La demokrazia que esta matando a la democracia

De izquierda a derecha, el boliviano Morales, el hondureño Zelaya, el nicaragüense Ortega, el venezolano Chávez y el ecuatoriano Correa.- AP

Foto AP.

Es que de tanto observarlo ya nos lo sabemos de memoria. El libreto, que se ha convertido en franquicia a punta de dolares petroleros. Primero: Toma del poder explotando el nicho que constituyen las masas depauperadas e ignorantes por años de abandono y malos gobiernos democráticos (he aquí donde los políticos tradicionales deben hacer un mea culpa). Segundo: Aprovechando el momento, proponer de inmediato una reforma mediante una asamblea constituyente, que arrasa con los poderes independientes establecidos, legislativo y judicial. Tercero: Una vez tomados dichos poderes, los cuales por supuesto, estarán al servicio del líder, comenzar la fase en la que la constitución se modifica para permitir la reelección vitalicia del pre-nombrado. Cuarto: Debilitar a los partidos políticos, mediante leyes que les despojen de un sistema de financiamiento desde el estado. Por supuesto que esto no afectara al partido oficial, por más que este en ciernes, porque todos los recursos del estado estarán, por medio del abuso del poder, a su entera disposición. Sexto: Comenzar un ataque sin descanso contra la prensa y medios de comunicación radioeléctricos independientes. Séptimo: Mentir, ofuscar y amedrentar.

Voila, a este conjunto de siete reglas, si se quiere sencillas, se le llamará (hasta el hartazgo), democracia, esperanza o despertar de los pueblos y pasará a sustituir el concepto legítimo de democracia que comprende: pluralidad, alternancia y libertad.

Pues bien, es esta franquicia que se ha propalado como un virus por Hispamérica (la forma propuesta con la que llamamos a esta enorme región al sur del Río Grande y hasta la Patagonia), la que ha secuestrado el concepto originario de democracia, ¡y bajo nuestras propias narices!.
Esta forma infiltrada, pervertida que sin ser, se disfraza de democracia para llevar a cabo su nefasta labor de imponer una dictadura continental, es la que alza su altisonante voz para condenar las acciones que ocurrieron en Honduras. Y es que parece que los hermanos hondureños, alertados acerca de este libreto, decidieron, y a su modo(con todos lo errores que pudieron cometer), extirpar el cáncer que estaba a punto de terminar (una vez más y en otro lugar más) con la genuina democracia que impera en ese país.

Lo que llama la atención y nos llama a profunda reflexión, es la camisa de fuerza en la que al parecer se encuentran enfundados los gobiernos de todo el continente. Y es que por intermedio de ella los enemigos de la libertad piensan controlar una situación, que de asentarse, significaría un tremendo peligro para su proyecto totalitario y continental. Es por ello que observamos, asqueados, como uno de los primeros, –con la lanza en ristre– en venir a dar lecciones de democracia, es uno de los dos funestos rufianes que comandan una dictadura en la isla de Cuba, ¡desde hace cincuenta años! Ni que hablar del dictador venezolano, felón, destructor fracasado de democracias, quien tomó el poder solo por la debilidad canalla de nuestros políticos de antes, y quien ha cometido innumerables violaciones a los preceptos de la Carta Democrática; se pasea orondo ahora, como su más enconado defensor. Todo frente a los ojos de perruna fidelidad del secretario de la organización que agrupa a los estados de nuestra América.

Así las cosas, ¿quienes son ellos para invocar respeto a los preceptos democráticos, aquellos quienes les han violado y les violan de manera cotidiana e impune? ¿Con que moral se atreven a decretar vehementemente los sucesos de Honduras como un golpe militar? Un golpe sui generis por cierto, debido a que no hubo ni un solo muerto, y los golpistas entregan de inmediato el poder en las manos del congreso de la república hondureña, el cual, y actuando bajo su constitución procede a hacerse cargo del proceso de transición, que como todos sabemos terminará el veintinueve de noviembre, cuando se realicen las elecciones libres en Honduras. Entonces, ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Para quién juegan quienes deben fungir como jueces imparciales? ¿En donde queda el principio de no intervención? ¿Por qué no quieren dejar que los hondureños solucionen sus problemas a su manera?

En este momento, el futuro del continente se juega en la sala de quienes hoy sabemos son sus verdugos. Una falsa, por parte de unos, disposición democrática y por el otro, un estúpido apego a las formas, son la pala con la que se esta cavando la tumba de la libertad en Hispamérica. Solo el uso del criterio único, como lo es el de la defensa de la libertad, permitirá evaluar esta crisis en su justo contexto.