Venezuela: ¿un futuro condicionado a la tiranía cubana?

Los dos funestos rufianes de la isla caribeña de Cuba

Los dos funestos rufianes de la isla caribeña de Cuba.

Toda clase de calamidades se han cernido sobre Venezuela desde que esta perdió el rumbo a finales del siglo XX. Una de estas calamidades es la estrecha relación existente entre el dictador venezolano y quienes gobiernan dictatorial-mente a la isla de Cuba desde hace más de cincuenta años. Una relación que ha probado ser, una y otra vez, extremadamente perjudicial para nuestra república democrática. Uno de los perjuicios más palpables esta en la maniática tendencia de copiar al calco el modelo comunista impuesto a nuestros hermanos cubanos. Uno de los rasgos salientes de dicha homología, es el de la presidencia vitalicia, esto, como analizaremos más adelante, no viene por ninguna casualidad.

La permanencia del dictador venezolano en el poder es un asunto de seguridad nacional para quienes gobiernan en Cuba, debido a la fuerte dependencia que para su sobre-vivencia le significa el petroleo regalado, ó metalingüísticamente: intercambiado por convenio, que recibe de Venezuela. Es por ello, que Raul Castro, quien actualmente y por el agotamiento físico de su hermano, maneja los destinos de Cuba, este caminando en una cuerda floja y su mayor reto será el demostrar las habilidades para cumplir con las obligaciones de una apertura cautelosa (y nos preguntamos ¿desde cuando otorgar las libertades democráticas a un pueblo debe ser tratado con cautela?) tal y como le exige la nueva política exterior estadounidense diseñada por el Sr. Obama, pero conservando los privilegios de un semi-imperio que comprendería principalmente a Venezuela pero también a Nicaragua, Ecuador, Bolivia y si logra expandirse como se lo tiene propuesto, al codiciado Perú.

Venezuela es la joya de la corona para Cuba por razones obvias, no solo es maravilloso para los Castro tener control sobre la enormemente sobrecogedora riqueza petrolera venezolana, con el fin de suplir las necesidades mínimas de sus esclavos, perdón, quise decir, su pueblo, sino que ademas esta proporciona riquezas mas allá de la imaginación, riquezas que aseguran una posición sólida a la hora de llevar a cabo el proyecto expansionista de dominación. Es una aritmética política muy sencilla de realizar: a mayor cantidad de riqueza, mayor la cantidad de territorios hacia los cuales expandir el proyecto totalitario castrista y por ende mayor peso político para tal vez, solo tal vez, en un futuro que a ellos se les hace de mediano plazo, poder sentarse a negociar con otras potencias a nivel mundial, i.e. Estados Unidos, Europa y sus aliados, China y Japón.

Decimos que es una cuerda floja en la que maroma el otro Castro, porque las naciones democráticas del mundo, principalmente Estados Unidos, no deben enterarse de lo que Cuba esta llevando a cabo en Venezuela y por extensión en Hispamérica. He aquí en donde entra en escena la muy bien, y por largos años, construida tramoya, bufa imitación democrática, en nuestro país. La misma ha sido levantada con paciencia, pero sin pausa, con el oficio que otorgan cincuenta años en el poder, diseñando mecanismos de control; hilando fino para construir un libreto fácilmente re-producible en otros lugares de Hispamérica, una franquicia que hasta ahora les ha redituado, a los Castro claro esta, muy buenos dividendos, hasta el punto que hoy son tratados como héroes en mas de un escenario internacional a los que han tenido ingreso, gracias a las ingentes cantidades de petrodolares que ahora manejan como suyos; nada mal para un par de rufianes de baja clase ¿no es así?. Como sea, tiene que enmarañarse de tal forma la situación, colocando siempre en la bandeja el musculo petrolero, para que el mismo pueda funcionar como la zanahoria detrás de la cual, eso esperan los Castro, correrá el monstruo estadounidense.

La realidad presente parece darles la razón. Particularmente nos habíamos eximido de opinar acerca de la gestión del Sr. Obama, debido a que las contingencias actuales, sumado al hecho de ser nuevo en sus labores, indicaban que lo racional era esperar. Aún pudiera parecer prematuro, pero nos permitiremos esbozar un par de cosas al respecto: primero, las dudas que abrigamos en silencio durante toda la campaña electoral en los Estados Unidos, abren paso a ciertas certezas en cuanto al talante con el cual el Sr. Obama manejará las situaciones que se le presenten. Aunque no estamos del todo seguros, las acciones del Sr. Obama tienden a ser demasiado cautelosas en lo que concierne a los tópicos más calientes en la política mundial, razonamos que su cautela esta correlacionada con su meteórica carrera para llegar a la posición de mayor responsabilidad en el mundo. De allí, la cadena de acciones contradictorias que lleva registradas hasta el día de hoy. Claro que aún cabe la posibilidad de que sea un genio de la estrategia, pero eso solo el tiempo y más fogueo lo dirán. Los hermanitos Castro por su parte, lo saben, lo han palpado y probado a través de sus títeres hispanoamericanos. Mientras que los señores rusos de la guerra, quienes a su vez poseen a los Castro, también han probado al Sr. Obama en el escenario del Medio Oriente, en donde Obama fustiga a los socios naturales de los intereses estadounidenses, con la esperanza, conjeturamos que fútil, de ganarse a los musulmanes como aliados.

Una hipótesis que manejamos, es que en el caso de que los Castro tengan razón, y logren imponerse, aunque sea parcialmente en el duelo que mantienen con el Sr. Obama por la supremacía a la hora de negociar una salida hacia la democracia para la sufrida isla cubana, entonces como para ellos Venezuela representa un puntal esencial para su propia supervivencia y la de su proyecto totalitario, ellos cerraran su puño de hierro sobre nuestro país. Esto no significa otra cosa que las ordenes dirigidas a su títere venezolano serán las de reprimir, aplastar y eliminar toda oposición. Pero aún si no vencen en la contienda con el Sr. Obama, el valor que les representan tres mil millones de dólares en petroleo por año, no va a ser entregado así como así, y muchos menos en nombre de valores que ellos nunca han respetado, como lo indican cincuenta años de dictadura feroz en la isla.

Es en esta situación horrible, que las ilusiones de la oposición democrática venezolana, de medirse en una contienda electoral en donde tengan un módico de posibilidad, después de caminar por un largo desierto, no quedarán más que en eso: ilusiones. No existirá una tierra prometida después del largo vagar que nos ofrecerían los líderes de oposición. No habrá maná para saciar el hambre de un pueblo por justicia, democracia y libertad, ni siquiera se nos otorgará la dulce ambrosía pagana, reflejada en el éxito de una elecciones legislativas, pues allí arrasaran las fuerzas de la barbarie, que no ceden espacios.

Tan simple como que la oposición venezolana lleva las de perder por el hecho de enfrentarse a un adversario que, en primer lugar esta no puede ver, en segundo lugar, le supera en recursos, sobre todo financieros. La oposición se enfrenta en contra de una maquinaria de control psicológico, experta en guerra de contra información y para ser aún más crudos, expertos en la guerra, a secas. En este contexto, ilusorias son también las ideas de que el triangulo: precios del petroleo-clientela-deuda va a llevar al gobierno a caerse, no. Esa formula empírica, funciona en épocas democráticas normales, lo que esta época precisamente, no es; puesto que nunca antes en la historia de Venezuela nuestra república había sido objeto de una invasión extranjera, y mucho menos de la naturaleza de la invasión cubana a Venezuela. Una invasión sin fragatas ni destructores, ni cabezas de playa ni nada que se parezca a una guerra convencional. Podríamos llamarla la invasión perfecta, la que viene en las neuronas cubano-filas de los iluminados de un movimiento grotesco y falso, que ha violado y mancillado el suelo patrio con la más vulgar de las mentiras. En el pasado, la mencionada formula, funcionaba, pues era aplicable a factores cien por ciento locales, y a una política entre individuos que mal que bien, poseían un mínimo de patriotismo y corazón republicano; pero ahora, estamos ante un gobierno, para parafrasear al ex-presidente Quiroga de Bolivia, que funciona a control remoto desde La Habana. Bajo esta óptica, tienen sentido pues, los actos de un gobierno, que de otro modo tendrían que ser tildados de demenciales.

En esta hora de peligro supremo, la única alternativa viable se encuentra en el ejercicio de la resistencia civil, enmarcada dentro de las reglas democráticas, noten que así como elecciones no garantizan democracia, lo inverso es también válido, la democracia no solo se obtiene vía elecciones. Llegó la hora de la protesta, cívica y pacifica eso si, pero firme. Protestar hasta que se den las condiciones para una salida democrática por elecciones, garantizadas las condiciones mínimas. El liderazgo de la oposición tiene una pesada responsabilidad histórica, insoslayable, aún bajo  el pretexto de la torpeza y la impericia.

Es la responsabilidad de los líderes democráticos guiarnos para que multitudinarias demostraciones apelen al sentido patriótico del, lo sabemos, grueso de miembros de las Fuerzas Armadas venezolanas que aún son institucionales y que fueron formados para defender la democracia, de precisamente, los enemigos que hoy acechan la república. Necesitamos a los lideres de la sociedad civil, a los políticos de partidos, a los dirigentes sociales y representantes intelectuales de todos los signos, al igual que a nuestro ejercito para que nos liberen de esta ignominiosa ocupación cubana. El enemigo a vencer no es ni siquiera el dictador y su séquito de truhanes aprovechadores, debemos liberarnos de la influencia que los dos rufianes dictadores cubanos ejercen sobre nuestro país a través de ellos y el camino de vuelta a la democracia estará garantizado.

Todo no esta perdido y la esperanza reside en todos y cada uno de los corazones de los venezolanos, pero ubicándose en las duras realidades que estos tiempos nos imponen. No podemos continuar volando en automático, como acotamos antes, estos no son tiempos normales, son tiempo de determinación y de verdad. Ya sabemos que verdad es amor y amor es verdad, lo expresamos como lo único que sabemos y lo único que necesitamos saber.

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1 Response to “Venezuela: ¿un futuro condicionado a la tiranía cubana?”


  1. 1 Arcangel Vulcano June 23, 2009 at 11:10 am

    Respetado y estimado amigo Judío Errante, te saludamos en la oportunidad de comunicarte que te hemos tranferido un premio, que ha sido hoy publicado en nuestro Blog Epicentro Hispánico, en la siguiente dirección, esperando sea de tu satisfacción.

    http://epicentrohispanico.blogspot.com/2009/06/premio-cubano-liberar-el-tocororo.html


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