“Yo creo en ti Mario Silva…” dice Chávez

Con esta frase, Chávez hace añicos las pretensiones de uno de sus más infames seguidores, Acosta, quien ostenta el cargo de gobernador del estado Carabobo; mientras eleva a la categoría de ungido, al escatológico Silva, dios menor de la exégesis “revolucionaria” chavista—relator diario de los guiones que nacen de la sala situacional cubana.
 
En un [...]